Excelencia no es perfección: es coherencia entre lo que dices y lo que haces
- Yisser Morales
- 5 jun 2021
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 13 feb
Durante años se nos ha vendido la excelencia como sinónimo de perfección.Pero la perfección cansa, desgasta y paraliza.
La excelencia real es otra cosa.
El problema de confundir excelencia con exigencia extrema
Cuando la excelencia se convierte en perfección:
se vuelve inalcanzable,
genera frustración,
rompe la confianza del equipo.
La excelencia verdadera no exige más,exige mejor.
Coherencia: el verdadero estándar del líder
La excelencia se mide en:
lo que permites,
lo que corriges,
lo que repites,
lo que justificas.
No en discursos inspiradores.
Un líder coherente:
no exige lo que no practica,
no promete lo que no puede sostener,
no delega lo que no ha ordenado.
Excelencia sostenible y Experiencia Real
La excelencia que se sostiene en el tiempo:
cuida al equipo,
honra al cliente,
protege al líder.
Eso es Experiencia Real.
La excelencia no es hacerlo todo perfecto.Es hacerlo alineado.
Cuando hay coherencia, el estándar se sostiene sin desgaste.
Si hoy la excelencia te pesa más de lo que te impulsa, tal vez no necesitas exigirte más, sino volver a la coherencia.




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